Esta receta es ideal para reemplazar postres altos en grasa y calorías.
• 2 tazas de agua hirviendo
• 1 paquete (8 onzas) de gelatina de cerezas, sin azúcar.
• ½ cucharadita de canela en polvo.
• 1 lata grande (20 onzas) de trozos de piña con el jugo.
• 1 lata (11 onzas) de pedazos de naranja o mandarina en jugo de fruta, drenado.
• 16 cubos grandes de hielo (o agua helada).
1) Vierta el agua hirviendo en un tazón grande. Añada la gelatina y la canela en polvo al agua hirviendo. Mezcle por lo menos 2 minutos, asegurándose que la gelatina esté completamente disuelta.
2) Drene los pedazos de piña guardando el jugo. Añada el hielo (o agua helada) al jugo sobrante hasta obtener 1½ tazas. Agregue la mezcla de gelatina y revuelva hasta que el hielo esté completamente derretido.
3) Refrigere alrededor de 45 minutos o hasta que la gelatina se haya espesado un poco. (Debe tener la consistencia de la clara de huevo sin batir).
4) Ponga a un lado ¼ de taza de los pedazos de piña y ¼ de taza de los pedazos de naranja para adornar. Añada los pedazos restantes de piña y naranja a la gelatina. Vierta en un tazón grande de servir (con capacidad de 6 tazas).
5) Refrigere la mezcla por 4 horas o hasta que esté firme. Desmolde y adorne con los pedazos de piña y naranja que dejó a un lado.













