El aprender a tener un matrimonio saludable comienza cuando los niños observan la relación de sus padres.
Los investigadores han descubierto los efectos positivos que tiene el matrimonio en la vida de los adultos. Por ejemplo, tienen vidas más largas, sanas y prósperas. Los niños que viven en hogares con sus padres biológicos y casados generalmente tienen un nivel más alto de vida, les va mejor en la escuela, tienen menos problemas de comportamiento y menos probabilidades de sufrir algún tipo de abuso, en comparación con los niños que tienen una estructura familiar diferente. Esto no significa que los hijos de padres solteros no tendrán una buena vida, o que los niños que tienen padres casados no tendrán problemas, pero hay menos probabilidades que los niños que viven con padres en un matrimonio saludable presenten estos problemas. El aprender a tener un matrimonio saludable comienza cuando los niños observan la relación de sus padres o de otros parientes.
Generalmente los padres hablan con sus hijos acerca de temas importantes, incluso hay propaganda que enfatiza la importancia de leerle a nuestros hijos, a motivarlos para no dejar la escuela y también sobre los efectos dañinos que tienen las drogas en el cerebro. Pero pocas veces vemos o escuchamos en los medios acerca de uno de los pilares más importantes de nuestra sociedad: los matrimonios saludables. El concepto del matrimonio es algo que muchos de nosotros asumimos que entendemos, pero realmente no es así. Somos los padres de familia los que podemos dar a nuestros hijos las herramientas para disfrutar de relaciones sanas y felices.
Consejos para padres:
Comienza a hablar con tus hijos desde pequeños sobre la importancia de tener un matrimonio sano y estable, no esperes hasta que tus hijos estén grandes.
Por ejemplo, habla con ellos acerca de:
• Las caricias apropiadas y las caricias inapropiadas.
• Que el matrimonio es para adultos que están listos para hacer un compromiso mutuo.
• Que vivir juntos no es igual que el matrimonio.
• Que es mejor tener un bebé después de casarse.
• Que pegarse o decirse cosas para dañarse nunca está bien en una relación.
Pongan el ejemplo. Asegúrense de mostrar comportamientos de una relación saludable.
Sé realista. No trates de pintar una imagen de “felices para siempre.”
Es importante enseñar a los niños a temprana edad a valorar y entender lo que es una relación saludable. Lo mejor que uno puede hacer por los hijos es modelar el comportamiento de una relación saludable. Pero no tienes que tener “la relación perfecta” para hacerlo. De hecho, no existe un matrimonio perfecto. Tú puedes definir para ti y para tu familia lo que es un matrimonio saludable y exitoso. Lo importante es que hables apropiadamente sobre las relaciones interpersonales y lo que esperas de tus hijos cuando tengan una pareja. Los libros, las películas y las relaciones de otras personas a tu alrededor pueden ser usados como ejemplos.
Desarrollado por la Iniciativa para Matrimonios Hispanos Saludables la cual es dirigida por Frank Fuentes de la Administración para Niños y Familias. El contenido fue adaptado por Leah Rubio, Adilia McManus y Keila Garcia de materiales proporcionados por el National Healthy Marriage Resource Center.













