ESTRES, TU PEOR ENEMIGO

La palabra ESTRÉS se deriva del griego STRINGERE, que significa provocar tensión. Esta palabra se utilizó por primera vez en el siglo XIV y a partir de entonces se empleó en diferentes textos en inglés como STRESS, STRESSE, STREST y STRAISSE.

El estrés es a veces definido como una condición meramente muscular: “es una rigidez o endurecimiento de los músculos”.

Existe  una relación directa entre nuestras emociones, pensamientos y nuestro cuerpo físico.  Mucho hemos escuchado la triada unida de MENTE-CUERPO-ESPÍRITU. Ninguna va separada de la otra.

Hace tres años viví una desagradable experiencia que afortunadamente se tornó en algo positivo que transformo mi vida para tocar otras. A raíz de perder mi trabajo, el rompimiento de una relación sentimental y el cierre del escenario donde me presentaba cantando,  me provocó una parálisis facial. 

Esa fue mi catapulta para tomar control de aquello que me controlaba a mí.  Inmediatamente comencé a tratarme con medicina alternativa y a leer libros de auto superación y manejo de estrés. Mientras más estudiaba, más ponía en práctica lo aprendido, viendo inmediatamente resultados positivos.

Aprendí a perdonar, a soltar ataduras emocionales, a cambiar el medioambiente de mi hogar, a pensar y hablar más positivamente. Cambie hábitos alimenticios, transformé mi hogar en un refugio de paz. Aprendí cómo la música que escuchamos, los colores que usamos al vestir y los aromas afectan subliminalmente nuestro estado anímico y emocione. Evalué las personas con las cuales compartía mi vida social. Comencé a vivir consciente de mis alrededores encontrando tesoros que levantaban mi espíritu.

Comencé a enfocarme en la gratitud. En tan sólo la primera semana de mi parálisis, fui totalmente recuperada sin dejar rastro.  “Esto es un milagro”, dijo mi doctor.

Fue entonces cuando decidí estructurar mis vivencias que comparto en el taller; TIEMPO PARA MÍ del cual próximamente les estaré hablando.

Bendiciones para todos, Lola Amore.

Share