1. ¿Por qué las medicinas son tan caras?
Hay tres razones muy válidas: 1) porque cada vez se necesitan más y mejores medicina; 2) por el costo de la investigación; y 3) porque hay gente que está dispuesta a pagarlas.
Pero también hay tres contraargumentos: 1) en realidad lo que hay son mejores diagnósticos que atacan mejor la causa de un mal. Sin embargo, en el mundo de hoy día, lo que más está matando a la gente es el modo de vivir, o sea que mueren del corazón, la diabetes y el cáncer. 2) los fabricantes invierten muy poco de lo que ganan en desarrollo de nuevas medicinas. Lo demás se va en ganancias a su compañía, que este año pasado obtuvieron ventas por más de 200 mil millones de dólares. 3) todo el mundo quiere mejores medicinas, pero cada vez hay menos personas que puedan pagarlas y el Gobierno no puede hacer nada para regularlas porque eso es parte de la libre empresa farmacéutica.
La mayoría del gasto de la salud es para los mayores de 60 años, que es cuando se incrementan las enfermedades por la simple causa de la edad, y si bien la longevidad ha venido en aumento, ésta se debe a las medicinas y no a la forma de vivir. La ecuación es bastante simple: quien quiera vivir más, tiene que tomar más medicinas, y para tomar más medicinas, hay que ir más regularmente al médico. O sea que la existencia se ha vuelto un simple problema capitalista: hay que tener una entrada asegurada, o se vive menos y peor.
2. ¿Puede la gente sobrevivir sin medicinas?
La respuesta es sí, pero dependerá de cómo usted ha vivido hasta ahora y cómo vivirá en el resto de su vida. Es muy difícil cambiar los males que se han venido acumulando a lo largo de una vida, y lo único que se puede hacer es, además de hacer cambios drásticos como dejar de fumar, cambiar la dieta y la forma de vivir, volvemos al principio de la receta de la longevidad: hay que tener recursos económicos y un médico cerca. Después de cierta edad avanzada, hay que tener algo más, como es ayuda humana para lograr los resultados más básicos de la vida diaria, y en este caso, lo mejor es un ser querido.
3. ¿Por qué sucede todo esto en este el país más rico del mundo?
Primero, porque el partido político de la derecha se opone a que el Gobierno intervenga. Segundo, porque la gente cuando está joven no piensa cómo va a ser su vejez. Tercero, porque los que pueden componer la situación, es decir los políticos, tienen su situación económicamente resuelta, y finalmente, hay un modo de pensar muy generalizado, de raíces religiosas y económicas en este país, y es que cada quien tiene que resolvérselo por su cuenta: usted tiene que prever su futuro.
Cuando la gente es joven cree que el mundo no se le va a acabar, o que tendrán tiempo para componerlo, pero ellos no saben que el tiempo pasa volando y que si bien muchas cosas se pueden prever, también están los llamados “imprevistos”, así como la inflación, los cambios políticos, el desempleo, y las mismas enfermedades que van llegando sin que la gente pueda evitarlas. ¿Qué culpa tiene alguien de ser diabético o tener quién sabe cuál deficiencia orgánica o física, o ambas? ¿Cómo eliminar la herencia? No hay respuesta.
4. ¿Pueden los seguros cubrir estas situaciones imprevistas?
Sí, porque para eso son los seguros. Uno se asegura contra los accidentes de auto, para que se lo reparen. O el incendio de la casa, los huracanes y hasta las enfermedades, y si uno paga un buen seguro, es decir caro, tendrá una buena cobertura. Si no, defiéndase solo. De hecho, la mayoría de la población lo hace.
Mucha gente simplemente se corre el riesgo, y salen bien. No chocan. Ni se les incendia la casa ni le pasan huracanes cerca. No se enferman, o se auto medican. No van al médico, sino que compran remedios leyendo los envases con las indicaciones: para el catarro, para las picazones, para las agriuras, los dolores de espalda o los ojos inflamados. ¿Pero qué sucede cuando la agriura en realidad es el principio de una úlcera, o la picazón es causada por la diabetes? La respuesta es sencilla: no lo saben y la cosa se empeora.
El pago del médico por la consulta no es sino el principio de un largo vía crucis que le acaba los recursos económicos a cualquiera, aún hasta los que tienen seguro, porque las compañías de seguros no aseguran a los que se enferman de algo grave porque el negocio de ellas es hacer dinero y no hacer caridad humana, y como aquí prevalece la idea de que el Gobierno no debe intervenir en la salud de la gente, pero, por supuesto hasta que el mal es epidémico y entonces salen a rogarle al Gobierno que intervenga.
Tal vez la última pregunta debería ser, ¿por qué en los países europeos sí existe un sistema de salud público donde con cien dólares al año una persona tiene garantizado un servicio médico completo de calidad, y que no solamente lo cubre en su país sino en cualquier país que esté porque su gobierno le reembolsa los gastos?
Esa respuesta la debe contestar cada persona de cualquier edad para votar, para opinar sobre si el Gobierno debe intervenir para garantizar que todo el mundo tenga a su alcance servicios médicos, así tenga una condición previa de salud, incluyendo también la previa condición económica de no poder pagar el médico y el tratamiento.
Por Ellen Bustero, Periodista













