Hace 28 anos que mi mamá se mudo al Cielo y cada día la recuerdo más. Quiero compartir con ustedes quién fue mi mamá para que esos que aún la tienen viva la atesoren ya que en la vida solo hay una madre.
Quiero añadir que fui también criada por una abuelita única, recuerdo a mamá (como le de llamaba a mi abuelita) que siempre me decía soy una abuelita que vivirá por siempre en tu corazón. Ella era una mujer que diariamente rezaba su rosario, que nos enseñó el amor al prójimo, a ser humilde y el que aun viviendo en pobreza nunca la vimos pues éramos los más ricos pues contábamos con una familia que nos queríamos y nos ayudábamos.
Mami era una mujer con un corazón único, quien desde muy temprana edad me enseñó a respetar a las personas mayores, era una mujer determinada a triunfar. No aceptaba un no, pues siempre decía -vamos a tratar- y si no sale por lo menos podemos decir que lo intentamos. ¡Mami que falta me hacen tus abrazos! Si abrazos, pues al día nos dábamos muchos. Nunca sabiendo que partiría hacia el cielo a la temprana edad de 45 años. Qué pena que aunque sabía cuanto la amaba tal vez no se lo dije muchas veces y lo orgullosa que estaba de ella. Siempre recuerdo cuando empezaron a llegar nuestros hermanos Cubanos a Puerto Rico se dio a la tarea de recoger carteras y yo niña ingenua al fin no entendía lo que me decía. “Bendito, cada mujer necesita una cartera y ellas tuvieron que dejar todo en la isla de Cuba”. También recuerdo cuando en las inundaciones se iba a recoger comida y ropa para los necesitados. Mi papá era nuestro chófer, pues ella no manejaba. Cuando iba con ella a Plaza las Américas y la dejaba sola en lo que iba a buscar comida el “food court”, la encontraba hablando con todo el mundo, compartiendo experiencias y siempre regalando de su amor. Como abuela aunque solo pudo disfrutar de sus nietas poco tiempo marco la vida de mis hijas para siempre. “Abuela Pat” como le llamaban, fue una abuelita única.
Mami gracias por tu ejemplo y todo lo que me enseñaste. Te recuerdo cada día. Ahora entiendo lo que decías; “hoy eres hija y en madre algún día te convertirás”. Hoy soy madre de dos hijas que adoro con toda mi alma y una abuela orgullosa de dos bellos tesoros; Attalai y Santiago.
Si tú que estás leyendo estas líneas tienes a tu madre viva, ve y dile lo mucho que la quieres. No esperes a mañana ya que cuando la mía se fue, al despedirme de ella lo que le dije fue “Mami Bendición Te Veo Mañana”…y ese mañana nunca llegó, pues fue cuando se mudo al cielo.
Feliz Día de las Madres
Marytza Sanz













