Pocas cosas son tan populares, tan bombardeadas por la publicidad, tan difíciles de dejar de consumir y tan malas para la salud como las bebidas endulzadas llamadas sodas o soda pop.
Todo el mundo habla hoy de la obesidad y de cómo el problema se ha extendido a la niñez de forma tan alarmante. Sin embargo, la publicidad nos tiene totalmente hipnotizados con las sodas y los padres las compran para sus hijos como parte normal del almuerzo de todos los días.
Tener sed ya no quiere decir necesidad de tomar agua; quiere decir Pepsi o Coca Cola, y esto es muy grave. La situación es peligrosa porque una sola lata de 20 onzas tiene 16 cucharillas de azúcar refinada. Según las recomendaciones de salud más
aceptadas, esto excede la cantidad de azúcar que un niño debería consumir en todo un día.
Toda la medicina concuerda en la cantidad de males que nos trae el exceso de consumo de azúcar simple, desde una potencial diabetes hasta la obesidad, pero por otro lado está la industria de bebidas cuya misión es vender a como dé lugar. Usted y su familia se encuentran al medio de esta lucha.
Actúe inteligentemente y enseñe a sus hijos los peligros de una mala alimentación y de los excesos e infórmeles acerca de los beneficios de mantener un equilibrio en la vida.
Para conocer las recomendaciones de una alimentación sana para sus hijos, visite en Internet la pirámide de salud del Gobierno Federal, en: http://www.mypyramid.gov/sp-index.html













